Investigadores de la Universidad Carlos III de Madrid han logrado programar un robot humanoide, llamado Teo, capaz de comunicarse en lenguaje de signos. Para que un robot pueda aprender lengua de signos resulta necesario combinar distintas áreas de la ingeniería, como la inteligencia artificial, las redes neuronales o la visión artificial, además de unas manos robóticas sub-actuadas.

Una de las principales novedades de esta investigación es que se han juntado dos grandes partes de la robótica: los sistemas complejos, como las manos robóticas, y la interacción y comunicación social. Lo primero que han hecho los científicos es indicar, a través de una simulación, la posición concreta de cada falange para representar determinados signos de la Lengua de Signos Española. Posteriormente, trataron de representar esta posición mediante la mano robótica, intentando que los movimientos fuesen similares a los que podría realizar una mano humana, el objetivo es que queden parecidos y, sobre todo, naturales, según los investigadores. Para ello, hay que conseguir hacer los gestos de forma comprensible para las personas que se comunican con la lengua de signos. Por último, los científicos validaron el funcionamiento del sistema interactuando con potenciales usuarios finales.

Las personas sordas que han estado en contacto con el robot han mostrado un 80 por ciento de satisfacción, con lo cual la respuesta ha sido muy positiva. De momento, Teo ya maneja el alfabeto dactilológico, que es el abecedario de la lengua de signos, además de un vocabulario muy básico que tiene que ver con las labores del hogar.  El objetivo más amplio es que este tipo de robots puedan convertirse en asistentes del hogar, que puedan ayudar a planchar, a doblar la ropa, servir la comida e interactuar con los usuarios en ambientes domésticos.

 

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