Ha sido presentada una nueva apuesta de la robótica emocional, Lovot, un aparato que aspira a convertirse en un nuevo compañero para el ser humano y solucionar sus problemas de soledad. Su nombre procede de la combinación de las palabras»Love» y «Robot». El prototipo emula a robots tan famosos como «BB8» de la saga «Star Wars» y el gato «Doraemon».

Nacido de la mano de Kaname Hayashi, este simpático robot nace con la intención de despertar sentimientos de amor y crear un vínculo afectivo con su dueño.

Lovot, es tímido cuando conoce a alguien nuevo, reconoce las voces habituales y le encantan las muestras de cariño. Con capacidad de interacción de un bebé o una mascota, este robot no es útil ni trabaja para las personas, aunque supone una presencia reconfortante. A pesar de sus limitadas funciones está equipado con avanzada tecnología: cuenta con sensores en 20 lugares que evitan que choque o caiga, tiene una temperatura similar a la de un ser humano y es sensible al tacto. También puede emitir sonidos a través de cuerdas vocales artificiales y sus ojos que le permiten fijar la mirada, parpadear, y reconocer las emociones del interlocutor.

Pensado para convertirse en un robot familiar, solo pesa tres kilos, circula en ruedas a una velocidad de dos o tres km/h, es capaz de hacer un mapa de casa y vuelve a su lugar de carga, cuando se le está agotando la batería. Además, está diseñado para que su dueño le coja cada vez más cariño, por lo que es posible personalizar el color, aspecto de los ojos, e incluso ropa.

Hayashi trabajó durante tres años en el desarrollo de una tecnología que supla las necesidades afectivas de las personas.

Aunque será comercializado como máquina de compañía, la cámara que integra permite a Lovot enviar imágenes de la casa al dispositivo móvil del dueño, por lo que puede realizar funciones de vigilancia.

Según su inventor, por primera vez, la robótica y la inteligencia artificial se fusionan para incidir en lo emocional y no buscar la productividad, algo que interesó a muchas compañías. Lovot no habla, ni atiende a nadie en una tienda. Comparado con anteriores robots, ni siquiera incluye aplicaciones.

La compañía Groove X espera sacarlo al mercado en otoño o invierno de 2019, en formato de pareja.

El precio de cada pareja se situará sobre los 4.600 euros, mientras que aquellos que deseen un solo Lovot tendrán que esperar a 2020, cuando se venderá por unos 2.700 euros. Además del precio de compra, el dueño tendrá que pagar una tarifa mensual de mantenimiento.

 

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